Tras años de expectativa y un recorrido destacado por festivales y salas nacionales, Soy Frankelda se ha consolidado como uno de los largometrajes mexicanos más importantes de la animación reciente.
La cinta marcó un antes y un después para el stop-motion en México, no solo por su escala y calidad técnica, sino también por demostrar que el talento local puede competir con producciones internacionales del mismo género.
El proyecto, desarrollado por los hermanos Ambriz y el equipo de Cinema Fantasma, dio continuidad al fenómeno que inició con la serie Los sustos ocultos de Frankelda. En esta versión extendida, la historia profundiza en el pasado de la misteriosa escritora fantasma, revelando los conflictos, miedos y secretos que moldearon su destino.
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Su atmósfera oscura, la construcción artesanal de cada escenario y su estética meticulosa la han colocado entre las producciones mexicanas más celebradas del año.
La película destaca por su innovadora técnica stop-motion, que requirió meses de trabajo minucioso. Cada muñeco, cada set y cada elemento del escenario fueron diseñados a mano, logrando una estética única que mezcla lo gótico con lo encantador.
Además, los detalles de vestuario, iluminación y efectos prácticos permitieron crear un mundo visualmente rico y envolvente, que refleja fielmente la personalidad de Frankelda y su universo creativo.
Durante el rodaje, el equipo enfrentó retos propios de este tipo de animación, con escenas que tardaban días en filmarse, coordinación precisa de movimientos y la paciencia necesaria para lograr cada toma. Sin embargo, los creadores aseguran que todo el esfuerzo valió la pena, pues el resultado final transmite la esencia del personaje y su historia de manera auténtica.
Tras su sólida recepción en cines y críticas que destacaron su ambición visual, la película se prepara ahora para su llegada al streaming.
Será a partir del 12 de diciembre de 2025 cuando el público podrá disfrutarla en HBO Max, en la misma versión exhibida en salas y sin modificaciones. Esto permitirá que una audiencia mucho más amplia descubra la narrativa, la estética y la creatividad que distinguen a Soy Frankelda.
Con este nuevo paso, la cinta no solo amplía su alcance, sino que también refuerza la relevancia del stop-motion mexicano. Su llegada a HBO Max representa un impulso simbólico para las producciones nacionales de animación, demostrando que México cuenta con talento capaz de crear proyectos innovadores, originales y con proyección internacional.