La industria de la moda despide a Pam Hogg, una de las creadoras más influyentes del diseño alternativo británico. Su familia confirmó que falleció el 26 de noviembre en un hospicio en Hackney, Londres, acompañada de amigos y personas cercanas.
Aunque no se dieron detalles sobre la causa de su muerte, la noticia generó una ola inmediata de reacciones dentro del mundo creativo.
Desde sus inicios en 1981, Hogg marcó una estética propia que la distinguió como una figura única con un estilo punk, atrevido y totalmente libre que combinaba rebeldía, música y moda.
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Con piezas futuristas, catsuits de latex y siluetas provocativas, logró trascender la pasarela para convertirse en símbolo de contracultura y autoexpresión.
A lo largo de su trayectoria vistió a algunas de las artistas más influyentes del pop. Rihanna, Lady Gaga, Kylie Minogue, Debbie Harry y Kate Moss fueron solo algunas de las celebridades que encontraron en su visión un lenguaje visual poderoso.
Sus creaciones formaron parte de presentaciones, alfombras rojas y portadas que reforzaron su estatus como referente internacional.
Pam Hogg también tuvo una faceta musical que consolidó su vínculo con el underground y reforzó su identidad artística. Su carrera siempre se movió entre sonidos, estética y narrativa visual, lo que la llevó a convertirse en inspiración para nuevas generaciones de diseñadoras que buscan romper moldes y apostar por propuestas más libres.
Tras conocerse la noticia, figuras de la moda y la cultura destacaron su autenticidad y su aportación a un estilo que jamás dejó de evolucionar. Su legado permanece como una invitación a crear sin restricciones y a celebrar la individualidad desde la creatividad más radical.