Fortnite vuelve a romper fronteras entre el entretenimiento digital y la cultura pop con la llegada oficial de Kim Kardashian al videojuego.
La empresaria, celebridad y referente de la moda se suma al universo del battle royale como parte de la Icon Series, una categoría reservada para figuras que han marcado tendencia más allá de su industria de origen, confirmando que el título de Epic Games ya funciona como una plataforma cultural global.
Desde su lanzamiento en la tienda de objetos, la colaboración ha llamado la atención tanto de jugadores habituales como de seguidores del mundo del espectáculo.
El personaje de Kim Kardashian llega acompañado de un bundle especial que refleja su estética característica: tonos neutros, siluetas ajustadas y looks inspirados directamente en su firma SKIMS, adaptados al estilo visual de Fortnite.
Entre los atuendos disponibles destacan un look con chaqueta de piel de alto impacto, un traje minimalista tipo bodysuit y un conjunto de cuero elegante, todos con distintas opciones de personalización que permiten modificar colores, peinados y detalles del avatar.
Además de las skins, la colaboración incluye una serie de objetos cosméticos temáticos que refuerzan la narrativa del glamour dentro del juego.
Los jugadores pueden equipar accesorios como mochilas inspiradas en artículos de maquillaje, un deltaplano con referencia a un jet privado, picos con diseño de bolso de lujo y emotes que aluden a momentos icónicos de la figura mediática, reinterpretados con el humor visual característico de Fortnite.
Todo el contenido fue pensado para que el personaje destaque dentro de las partidas sin romper con la dinámica del juego.
El impacto no tardó en notarse. Desde su llegada, las skins de Kim Kardashian se han vuelto recurrentes en lobbies y enfrentamientos, posicionándose entre las más utilizadas de la temporada.
En redes sociales, clips y capturas del personaje circulan constantemente, lo que demuestra el alcance inmediato de la colaboración. Como suele ocurrir con este tipo de lanzamientos, la reacción de la comunidad ha sido diversa.
La llegada de Kim Kardashian refuerza esa evolución. Más allá de una simple skin, la colaboración refleja cómo el videojuego se ha convertido en un escaparate donde convergen moda, entretenimiento, redes sociales y nuevas audiencias. Para Epic Games, sumar a una figura con semejante influencia mediática amplía el alcance del título y lo mantiene relevante dentro y fuera del mundo gamer.
Con este movimiento, Fortnite demuestra una vez más que el glamour, el espectáculo y el gaming no solo pueden coexistir, sino que juntos siguen marcando tendencia en la cultura digital contemporánea.