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Uñas ‘frosted’, la manicura de escarcha que conquista la temporada invernal

Este estilo no solo es visualmente atractivo para el invierno, sino que también funciona como look atemporal si se adapta bien

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Cuando el clima se vuelve frío y las hojas caen, un efecto se impone en el mundo del nail-art: las uñas “frosted”. Inspiradas por la textura del hielo y la escarcha, esta tendencia combina bases traslúcidas, pigmentos nacarados y brillos delicados para crear un efecto de luz mate-perlada que evoca amaneceres helados y reflejos en la nieve.

Aunque versiones del acabado nacarado han estado presentes en manicures anteriores, la popularización de las uñas “frosted” se acelera gracias a influencers, salones de alta gama y el resurgimiento de texturas minimalistas en el diseño de uñas. En particular, se señalan fórmulas que imitan el tono perlado del hielo, los acabados semimate y el uso de “chrome powders” o polvos espejo para lograr esa apariencia translúcida con brillo moderado. La tendencia se ha convertido en una de las más solicitadas durante la temporada fría, incluso por manos maduras, ya que aporta luz y efecto de “lifting” visual. 

Para recrear las uñas “frosted”, se recomienda comenzar con una base bien preparada, limar las uñas al largo deseado, empujar cutículas y aplicar capa base endurecedora, luego, aplicar dos capas de esmalte de color claro o translúcido (blanco lechoso, perla, gris muy claro) y rematar con un top coat mate o semimate según el efecto deseado. Alternativamente, en salones profesionales se utiliza polvo espejo cromado o “foil” encima de la capa clara para intensificar el efecto de escarcha. Un diseño más elaborado puede incluir flocado, micro-brillos o efecto degradado que simule vaho sobre vidrio. 

Una de las ventajas de las uñas “frosted” es su versatilidad, funcionan tanto en uñas largas como cortas, en formas almendra, ovaladas o cuadradas, y en todos los tonos de piel. El acabado translúcido-perlado crea un efecto visual de manos más suaves, uniformes y elegantes. Según editoriales de belleza, este tipo de manicure es ideal para quienes buscan versatilidad, ya que puede adaptarse a un look casual y también a uno de evento. 

Aunque la versión clásica de las uñas “frosted” se basa en tonos perla y blanco translúcido, las variaciones que ya circulan incluyen bases gris-azul hielo con glitter plateado, “frosted French” con punta translúcida y efecto espejo, y texturas 3D con flocados o cristales que emulan escarcha real. Esta evolución permite adaptar la manicura a estilos más atrevidos o minimalistas según la personalidad de quien la lleva. 

Para que el efecto “frosted” permanezca impecable, se aconseja aplicar top coat cada dos días, evitar productos agresivos sin guantes e hidratar manos y cutículas diariamente, además, usar pulidor de brillo antes de la manicura ayuda a nivelar la superficie de la uña y favorecer que el acabado translúcido quede uniforme. Y si optas por polvo espejo, pide al técnico que selle bien el diseño para prevenir desprendimientos o pérdida del efecto nacarado.